|
Ya se ha estrenado la nueva película del gran, gran Clint Eastwood. Con esta frase ya he dejado ver que adoro a este director. Desde hace 15 años con Sin Perdón, nos ha deleitado con un buen puñado de grandes películas e indiscutibles obras maestras.
Aquí decide realizar un drama sobre la utilización por parte del gobierno americano de los soldados que aparecen en la famosa fotografía de Rosenthal de los marines levantando la bandera en Iwo Jima. Bueno, habréis visto en los trailers unas espectaculares escenas bélicas. Cierto, pero la historia principal versa sobre los meses posteriores.
Y para mostrarnos en flashback las imágenes de la batalla, el señor Eastwood ha decidido enseñarnos que también sabe utilizar el dinero de una gran superproducción si es necesario, y así rueda unas fantásticas imágenes de la batalla, si bien son deudoras de esa otra maravilla bélica llamada Salvar al Soldado Ryan. No en vano le produce Spielberg. Así las imágenes del desembarco son tan estremecedoras como en aquella aunque con algunas diferencias. La primera es la espectacularidad de las escenas aéreas, algo que no se daba en la otra, y la segunda es un movimiento de cámara menor. En la de Spielberg había momentos de mareo con la cámara, aquí las escenas son un poco más estables. A lo que ayuda que los "japos" no empezasen a disparar hasta un "poquito después".
La peli no escatima en sangre y casquería (en especial unas escenas con granadas), aunque posiblemente no llegue a haber momentos tan crueles como la muerte del médico o la del judío en la del soldado Ryan.
Esto para los que busquen el cine bélico, pero no olvidéis que el centro es un drama posterior.
En este apartado es donde Eastwood afila su mirada crítica e incisiva, a la que nos tiene acostumbrados. Muestra una descarnada crítica de la clase política, como los tres soldados son utilizados, incluso contra su voluntad, sin importar en modo alguno cual era la verdad.
El guión es muy interesante, está basado en el libro del hijo de uno de los soldados (del médico), que decidió investigar la verdadera historia de aquella foto. Las situaciones que refleja nos pueden parecer increíbles, como el hecho de que el gobierno americano pensara en parar la guerra por falta de fondos (por cierto, la campaña logró recaudar 27000 millones de dolares, el doble del objetivo), o el espectáculo en el estadio.
Clint Eastwood ha decidio no aparecer en esta, y utilizar actores poco conocidos, de forma que no hagan sombra a la propia historia. Todos ellos cumplen con creces en su papel, especialmente el indio americano que se derrumba entre tanta falsedad.
Película totalmente recomendable, aunque os recomiendo este enlace para saber un poco más de la Batalla de Iwo Jima.Y si os interesa la batalla, y Clint Eastwood, esperad al mes que viene para ver la visión desde el lado japonés. Debe ser muy interesante para intentar comprender el salvajismo de unos militares que decidieron luchar hasta el último hombre.
Un último apunte... yo no sabía que este hombre también componía la banda sonora de sus películas, al menos en esta lo hace. |